- COCEDER impulsa RURALVIVE en seis territorios rurales de Castilla y León, la Comunidad Valenciana y Extremadura para hacer efectivo el derecho a seguir viviendo en el pueblo: servicios de proximidad, acompañamiento personalizado y redes comunitarias.
- El programa parte del conocimiento de los Centros de Desarrollo Rural y sigue tres pasos: mapear los recursos de cada territorio, activar los que ya existen e identificar los que faltan.
Recoger una medicación, acudir a una consulta médica, recibir comida en casa o tener con quién compartir un rato. Son necesidades cotidianas que pueden convertirse en dificultades cuando se vive en un pueblo, los servicios se encuentran a varios kilómetros o no se dispone de medios de transporte suficientes.
“Somos mayores y necesitamos medicinas mensualmente. Nosotros tenemos problemas para desplazarnos; al ser una zona rural, no tenemos coches muy continuos y, claro, es un problema.”, explica una participante de RURALVIVE en el territorio de Carrión y Ucieza, en Palencia.
Su testimonio refleja una realidad que afecta a muchas personas en el medio rural: recibir los cuidados necesarios no depende solamente de que existan servicios, sino también de la posibilidad de acceder a ellos y de disponer de apoyos adecuados a cada situación.
Ante este desafío, COCEDER desarrolla RURALVIVE: Cuidado y conexión comunitaria, una iniciativa que acerca servicios de proximidad, acompañamiento individualizado y actividades comunitarias a diferentes zonas rurales de Castilla y León, Comunidad Valenciana y Extremadura.
El programa busca facilitar que las personas necesitadas de cuidados y apoyos puedan seguir viviendo en su entorno habitual, manteniendo su autonomía, sus relaciones personales y su participación en la comunidad.
Acercar los cuidados a las necesidades de cada persona
RURALVIVE desarrolla actuaciones que responden a diferentes dimensiones de la vida cotidiana: alimentación, movilidad, autonomía personal, bienestar emocional, relaciones sociales y acceso a recursos.
En Alt Maestrat y Plana Alta, en Castellón, el CDR Alt Maestrat desarrolla el servicio de alimentación a domicilio, que facilita menús completos supervisados por una dietista-nutricionista. Este apoyo contribuye a que las personas que tienen dificultades para preparar sus comidas o desplazarse puedan continuar en sus hogares.

Ejemplo de menú completo y equilibrado del servicio de alimentación a domicilio.
En Vegas Altas del Guadiana, en Badajoz, el CDR Cerujovi ofrece acompañamiento afectivo a domicilio. Escuchar, conversar, compartir un paseo o pasar tiempo con una persona mayor son formas de apoyo que favorecen el bienestar emocional, previenen el aislamiento y mantienen las relaciones con el entorno.
En la comarca del Barco de Ávila, el CDR Almanzor también cuenta con un servicio de reparto de comida a domicilio, junto con otras actuaciones como las visitas y entrevistas individuales para conocer las necesidades de las personas participantes y ofrecer apoyos adaptados a sus circunstancias.
Por su parte, en Palencia, el CDR Carrión y Ucieza desarrolla actuaciones de acompañamiento y apoyo a personas que encuentran dificultades para desplazarse o acceder a determinados servicios.

Acompañamiento y apoyo en la realización de compras cotidianas para favorecer la autonomía de las personas en el medio rural.
Aunque son actuaciones diferentes, todas comparten un mismo propósito: detectar las necesidades de las personas, acercarles los apoyos y servicios que necesitan y garantizar que puedan acceder a ellos en igualdad de condiciones, vivan donde vivan, para seguir desarrollando su proyecto de vida en su pueblo».
Cuidar también es mantener las relaciones y sentirse parte del pueblo
Los cuidados no se limitan a atender necesidades físicas o facilitar servicios. También incluyen el bienestar emocional, las relaciones personales y las oportunidades de participar en la comunidad.
“Estoy un poco más alegre, hablo poco, pero hablo para estar un poco más distraída”, cuenta otra participante del CDR Carrión y Ucieza. Su experiencia muestra la importancia que pueden tener los espacios de encuentro para las personas que disponen de pocas oportunidades de relacionarse o compartir tiempo con otras..
En San Cebrián de Campos (Palencia), por ejemplo, a partir de una demanda de la Asociación de Mujeres y se puso en marcha una propuesta que combina actividades comunitarias con diferentes apoyos individuales.
También en Palencia, el CDR Carrión de los Condes desarrolla espacios de encuentro, como el de Calzada de los Molinos, donde las personas participantes pueden mantenerse activas y compartir experiencias.

Compartir un rato, conversar y sentirse acompañado también es cuidar el bienestar.
En El Bierzo, el CDR AFA Bierzo organiza talleres de estimulación cognitiva en varias localidades que permiten trabajar la memoria y otras capacidades cognitivas, al tiempo que ofrecen oportunidades de socialización.
“Siempre antepongo este rato a hacer otra actividad”, explica una persona participante de Villamartín del Sil. “Lo que más me gusta es recordar lo de antes, y más en grupo, porque compartimos nuestras vivencias y me gustan los recuerdos vividos. Salgo satisfecho del rato que pasamos”.
En La Horcajada, en Ávila, una actividad basada en fotografías antiguas de las calles del pueblo permitió a las participantes recuperar recuerdos, compartir historias y recorrer lugares significativos de su localidad. Una experiencia que conectó la estimulación cognitiva con la memoria colectiva y el patrimonio de los pueblos.

Visita al antiguo lavadero de La Horcajada durante una actividad de memoria y recuperación de recuerdos compartidos.
Estas actuaciones ponen de manifiesto que el cuidado de las personas también se construye desde la comunidad. Contar con personas cercanas, participar en la vida del entorno y realizar actividades que respondan a los intereses y necesidades de cada persona favorece su autonomía, refuerza su identidad y fortalece el sentimiento de pertenencia al lugar donde vive.
La innovación social empieza por escuchar y conocer el territorio
Una de las aportaciones de RURALVIVE es su apuesta por la innovación social aplicada a los cuidados rurales. En este caso la innovación no está solo en crear servicios, sino también en cómo se hace: identificar los recursos y las fortalezas de cada territorio, activar lo que ya existe y detectar lo que falta y acercarlos a las personas que los necesitan. Se trata de trabajar desde una dimensión comunitaria, de manera colaborativa y generando alianzas que permitan dar respuesta a las necesidades que aún no están cubiertas.
Esta forma de trabajar también busca reforzar las redes vecinales y promover una mayor corresponsabilidad en los cuidados, sin sustituir las obligaciones de los servicios públicos ni trasladar a las familias o al voluntariado responsabilidades que requieren atención profesional.
La innovación está en construir respuestas cercanas, coordinadas y flexibles, capaces de adaptarse a las distintas realidades rurales y de aprovechar los recursos y capacidades existentes en cada territorio.
Un modelo que se construye desde la experiencia de los Centros de Desarrollo Rural
RURALVIVE se apoya en la trayectoria y el conocimiento del territorio de los Centros de Desarrollo Rural que forman parte de COCEDER y su colaboración con entidades del propio territorio, conocidas y reconocidas en la comunidad.
Esta experiencia resulta fundamental porque los pueblos no presentan las mismas dificultades ni disponen de las mismas posibilidades. En algunos territorios, las prioridades están relacionadas con la movilidad o el acceso a servicios básicos; en otros, con el acompañamiento afectivo, el apoyo a la autonomía o la recuperación de espacios de participación comunitaria.
Por eso, RURALVIVE no plantea soluciones únicas ni recetas que deban aplicarse de la misma manera en todos los lugares. Su propuesta consiste en construir respuestas desde cada territorio, contando con las personas que lo habitan y aprovechando el conocimiento acumulado por los equipos locales.
Las iniciativas desarrolladas pueden servir de inspiración y aprendizaje para otras comunidades rurales, pero no se trata de reproducirlas sin más. Una actuación que funciona en un municipio puede necesitar cambios importantes para responder a las características de otro.
El valor de este enfoque reside precisamente en que puedan ser adaptadas y replicadas teniendo en cuenta las necesidades, los recursos, la participación comunitaria y las condiciones de cada territorio.
Un diagnóstico que muestra la desigual disponibilidad de servicios
Para profundizar en el conocimiento de estas realidades, RURALVIVE realizó un mapeo de recursos y servicios en los territorios de intervención.
El análisis examinó 55 tipos de servicios en 58 registros municipales distribuidos en seis territorios rurales, incluyendo recursos sanitarios, sociales, comerciales, de transporte, formación, bienestar y participación comunitaria.
Entre las carencias más extendidas destacó la atención de salud mental, ausente en todas las localidades evaluadas de cinco de los seis territorios. La formación de personas adultas presentó la misma situación. También se identificaron dificultades relacionadas con la disponibilidad de determinados servicios sanitarios, de movilidad y de proximidad.
Estos resultados no implican necesariamente que la población carezca de acceso a dichos recursos, que pueden encontrarse en otras localidades, pero sí ponen de manifiesto las diferencias en su presencia local y la importancia de facilitar el acceso a ellos.
El mapeo permitió conocer mejor los recursos existentes, identificar necesidades no cubiertas y aportar información para orientar las actuaciones del programa de acuerdo con las particularidades de cada zona.
Seguir viviendo donde uno quiere
El envejecimiento de la población, la dispersión geográfica, las dificultades de movilidad y las desigualdades en el acceso a determinados servicios plantean desafíos para garantizar los cuidados en el medio rural.
A estas situaciones se suman las necesidades de las familias y de quienes asumen responsabilidades de cuidado, un trabajo que continúa recayendo de manera desproporcionada sobre las mujeres y que requiere apoyos profesionales, servicios accesibles y una mayor corresponsabilidad social.
Frente a estos retos, RURALVIVE apuesta por una forma de entender los cuidados que combina la atención a las necesidades individuales con el fortalecimiento de las comunidades, la coordinación entre recursos y el respeto a las decisiones de cada persona. El objetivo es que puedan mantener su autonomía, sus relaciones y su proyecto de vida en el lugar que sienten como hogar.
El programa, iniciado en febrero de este año y con desarrollo previsto hasta enero de 2027, busca aportar conocimiento y experiencia para contribuir a la construcción de una cartera de servicios de proximidad adaptada a la realidad del medio rural. Una línea de trabajo que cobra especial relevancia en el actual contexto normativo, con la entrada en vigor, el pasado 23 de octubre, de la Ley 4/2026, que orienta el sistema hacia unos cuidados de base comunitaria y centrados en la persona.
Este modelo también implica reconocer que garantizar la equidad en los cuidados y el acceso a los servicios, independientemente del tamaño o la ubicación del municipio, requiere un esfuerzo y unos recursos adicionales. Llegar hasta el último pueblo tiene un coste mayor, pero garantizar que todas las personas puedan recibir los cuidados que necesitan, vivan donde vivan, forma parte de su derecho.
RURALVIVE: Cuidado y conexión comunitaria es un proyecto impulsado por COCEDER que se enmarca en el Programa FSE+ de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza y está cofinanciado por la Unión Europea y la Fundación MAPFRE, a través de la convocatoria Ayudas +Rural 2025.