• La iniciativa “Rural Vive: cuidado y conexión comunitaria” ha permitido recuperar espacios de encuentro y participación en el municipio, conectando a personas de diferentes edades y capacidades.

La creación de un espacio rural comunitario de socialización en San Cebrián de Campos nació de una demanda concreta de la asociación de mujeres del municipio. Sus integrantes querían recuperar los encuentros y actividades, pero necesitaban apoyo para dinamizarlos y dar continuidad a estos espacios de participación.

Entre las necesidades planteadas por la asociación estaba también la de contar con espacios de información y conversación sobre cuestiones relacionadas con el bienestar de las personas mayores, como los problemas de sueño, el consumo de medicamentos y otros aspectos de la vida cotidiana que afectan a su bienestar.

A partir de esta demanda, durante los meses de abril y mayo se desarrollaron dos primeras actividades. La buena acogida y el interés generado hicieron que surgiera una nueva necesidad: ampliar la propuesta y convertirla en un espacio más comunitario y abierto a todo el municipio.

En colaboración con el Ayuntamiento, estas actividades se incorporaron a la programación del verano cultural de San Cebrián de Campos, dando paso a la puesta en marcha del programa “Rural Vive: cuidado y conexión comunitaria”.

La propuesta planteó actividades grupales abiertas a toda la población, con especial atención a la participación de las personas mayores de 65 años y a la inclusión de las personas con discapacidad que residen en una entidad del propio municipio.

El resultado se ha traducido en propuestas sencillas, pero con una importante capacidad para generar encuentro: un campeonato de parchís, una tarde de juegos de mesa y un taller de cosmética natural.

Más allá de la actividad concreta, estos encuentros han permitido recuperar espacios para estar juntos, compartir tiempo y establecer relaciones entre personas que, en ocasiones, no coinciden habitualmente en otros espacios de la vida cotidiana.

La experiencia ha permitido acercar a personas de diferentes edades y realidades, favoreciendo una participación más amplia en la vida comunitaria del municipio. El carácter abierto de las actividades ha facilitado que personas mayores, población infantil y adulta y personas con discapacidad compartan espacios y experiencias en condiciones de igualdad.

Crear comunidad a partir de las necesidades del pueblo

La experiencia de San Cebrián de Campos muestra cómo escuchar las demandas de la población y generar espacios de participación puede contribuir a fortalecer las relaciones comunitarias en los municipios rurales.

En localidades pequeñas, donde los espacios de socialización pueden ser limitados, propuestas de este tipo permiten no solo combatir situaciones de aislamiento, sino también favorecer el conocimiento mutuo, la participación y la convivencia entre diferentes generaciones y realidades.

RURALVIVE apuesta así por una forma de entender el cuidado que va más allá de la atención individual: cuidar también significa generar comunidad, crear redes de apoyo y ofrecer oportunidades para participar y sentirse parte del lugar en el que se vive.

El proyecto se enmarca en el Programa FSE+ de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza y está cofinanciado por la Unión Europea y la Fundación Mapfre, a través de la convocatoria Ayudas +Rural 2025